Algunas veces suelo reunirme con algunos amigos; a tomar unas cervezas y a contar las experiencias nuevas de la semana: todos estamos tatuados y cuando tocamos el tema, uno se da cuenta de que cada tatuaje tiene una historia propia, cada uno encierra el espacio de tiempo en el que fue hecho, y es que es así: si la fotografía guarda un fragmento de tiempo y espacio en una imagen, la pintura en un cuadro, la literatura en un párrafo o una palabra, el tatuaje lo hace en un diseño que crea un vínculo indeleble en la memoria; y es que es indiscutible que el tatuaje es también un arte, por consiguiente una forma de expresión.
Uno nunca olvida quién lo tatuó, ni en dónde y en qué condiciones; lo que uno pensaba en ese momento, el por qué de ese diseño. Si fue por amor, por decepción, por simple gusto o por convicción hacia una ideología. De hecho es que el tatuaje no sólo es una marca indeleble en la piel, sino también en el alma y todo lo que concierne a ésta.
Este tipo de reflexiones personales saltan sobre la mesa en aquellas noches; pero detrás de éstas hay algo más sobre el tatuaje, hay historia, porque el tatuaje no apareció desde que se volvió un negocio popular que no todos aprecian como lo que es en realidad, sino que el tatuaje se remonta en la base de su historia hacia miles de años antes de Cristo.

Por ejemplo, el más antiguo espécimen tatuado encontrado hasta el momento es de un hombre de la Era de Bronce encontrado congelado en un glacial en los Alpes, entre Austria e Italia. Este hombre apodado "Ice Man" tiene una antigüedad de 3300 años AC. Tenía una cruz simple tatuada detrás de la rodilla y algunas marcas en el tobillo derecho. Estos tatuajes pueden haber tenido fines múltiples y no definidos realmente por los científicos, debido a la antigüedad del espécimen. Pueden haber tenido fines ornamentales o ser marcas de estatus o tal vez pueden haber sido talismanes de protección.
Egipto y sus momias son otro ejemplo antiguo de tatuajes; algunos especialistas especulan sobre el motivo real del arte corporal egipcio. Puede haber tenido una connotación religiosa y espiritual, pero también en algunos casos tuvo un uso estético-erótico y como tailsmán para la fertilidad.
En las culturas que fueron salvajemente golpeadas, asesinadas y sometidas por el cristianismo (como nosotros los peruanos), todos los ritos "paganos" dejaron de ser parte de las vidas y creencias espirituales de estas personas, perdiendo así sus identidades y su relación especial con el tatuaje.
La supresión del tatuaje en la vida de los humanos "correctos y creyentes" está especificada en un pasaje de la biblia (Levitico 19:23) que dice textualmente:
No se hagan heridas en el cuerpo por causa de un muerto. No se hagan ninguna clase de tatuaje. Yo soy el Señor.
Aunque la verdad deben tomar en cuenta otro pasaje de la biblia (Levitico 19:27) que dice:
No se corten el pelo en redondo, ni se corten la punta de la barba.
Y la verdad es que la mayoría de los cristianos y este mundo mayormente cristiano no cumple este precepto; y es que los tiempos han cambiado y la biblia a pesar de ser uno de los libros más leídos, también es el más desobedecido.
Sin embargo en otros tiempos, en los tiempos de las cruzadas, tener tatuajes era una seria ofensa, porque se creía que estas margas te identificaban con otros grupos religiosos y por lo tanto eras perseguido por la "Santa" Inquisición.
Los tatuajes se recordaron como un tabú arcaico hasta su reintroducción al mundo del oeste en la última parte del siglo XVIII a través de la exploración británica encargada de descubrir nuevas tierras.

Por ese entonces el Capitán James Cook en su barco, el "Endeavor", partió con el fin de circumnavegar el globo el 16 de agosto de 1768. Su viaje duró tres años y visitó muchas islas del Océano Pacífico, muchas de las cuales incluyen el tatuaje como parte de su cultura. Fue él quien nos dio la palabra que se conoce como tattoo, basado en la palabra polinesia tatawo que describe la técnica.
En el barco había un botánico: Sir Joseph Banks, que catalogó y categorizó muchos tipos de animales y plantas; Banks documentó la cultura indígena en cada parada a lo largo de su travesía. Cuando Banks desembarcó tenía un tatuaje permanente que se había hecho en el transcurso de su viaje, él fue el primer hombre moderno tatuado.

Una de las culturas acerca de las que escribió Banks fue la maori de Nueva Zelanda; el Tatuaje Tradicional Maori es un diseño facial llamado "Moko" a través del cual se conecta el tatuaje con sus ancestros, es un diseño intrincado a través del cual podrías saber todo acerca de ellos: su rango en la comunidad, quién fue su padre, incluso cuántas veces estuvo casado. Algunas veces este proceso era sumamente peligroso y doloroso y sujeto a infecciones. Hacía que te enfermaras unos días y hasta podías morir. Los tatuadores inyectaban la tinta con una herramienta parecida a un cepillo, pero de hueso. Sobrevivir al proceso del tatuado te identificaba como una persona fuerte y enérgica físicamente, y resistente por haber llegado hasta el final.
En Europa, fueron los marineros quienes se encargaron de introducir los tatuajes en su cultura; cuando despertaba el siglo 19, se volvió una moda por corto tiempo entre la alta sociedad europea tener pequeños tatuajes.

El 8 de diciembre de 1891 la primera máquina de tatuar fue registrada por Samuel O'Reilly en los Estados Unidos, en la Oficina de Patentes. Estuvo basada en una máquina construida por Thomas Edison en 1875, usada para bordar.
O'Reilly comenzó a trabajar afuera de una barbería, llamando a su negocio "Tattoo Parlor", el primero de los negocios de tatuajes en USA. Su principal clientela eran los marinos a los que tatuaron durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
También en las cárceles se hizo muy popular el tatuaje, los reos crearon sus propios códigos y también el Black and Gray, que es el tatuaje en negro y sombras que conocemos en la actualidad.
A mediados de los años 70 por primera vez los tatuadores hicieron una convención de tatuajes; en ésta todos los amantes del tatuaje se reunían para hablar de los tatuajes y mostrarlos.
Las convenciones de tatuajes cambiaron el curso de la historia del body art moderno. Desde ese entonces tatuar era un arte muy secreto y los círculos de tatuadores eran muy cerrados. En los 80s el arte plástico descubrió los tatuajes: Ed Pachke y Tony Fitzgerald empezaron a usar la imaginería del tatuaje en sus pinturas y otros empezaron a tatuarse como un medio de expresión. Su interés ayudó no sólo a legitimizar la artisticidad del tatuaje, sino también a ser en cierta forma aceptado por la sociedad. Pero también expandió el lenguaje creativo de los tatuajes, toda una explosión de estilos e imaginería en la que se mezclan los estilos existentes hasta ese entonces y algunos elementos plásticos en los fondos que empiezan a darle al arte del tatuaje un nivel artístico nunca antes visto; esto hace referencia a la nueva escuela (New School).
Es un periodo en el cual los tatuadores comenzaron a considerar su arte realmente como arte y empezaron a compartir sus conocimientos con otros; esto empujó al mismo tiempo a la tecnología del tatuaje al desarrollo de mejores máquinas y a la mejora de la calidad en el acabado de los tatuajes.
Como verás el tatuaje también tiene su historia, su porqué. Ha tenido siempre una fuerte relación con nosotros los humanos, no es sólo una moda, es más bien una forma de ver las cosas, una forma de comunicación en un mundo en el que muchas veces las palabras están de más. Es también personalidad y actitud, es no tener miedo, es aprender a quererse como uno es; es, pensar a flor de piel.
Paúl Tealdo
Marzo 2006
Las instrucciones muchas veces varían de tatuador a tatuador. Debe darte indicaciones por escrito para el cuidado de tu tatuaje. Aquí están las indicaciones básicas que debes recordar:
1. Dependiendo del tamaño de la pieza y los consejos de tu tatuador, necesitas dejar el parche por lo menos de cuatro horas a toda la noche.
2. Cuando es tiempo de remover el parche, hazlo delicadamente. Despacio retira el parche pero si éste se atraca por completo, ¡DETENTE! Vierte agua fresca entre la piel y el parche. No intentes retirarlo con mucha fuerza. Recuerda que es fácil. Espera unos minutos e intenta de nuevo. El agua fría aflojará el parche de la piel sin dañar el color del tatuaje.
Durante el proceso de curación debes ser muy cuidadoso de no jalar la piel o rascarla porque podrías desprender la tinta, y esto dejaría espacios sin color en tu tatuaje.
3. Una vez que hayas sacado el parche, lava el tatuaje delicadamente con la yema de los dedos. No uses esponjas, algodón o papel toalla, y ninguna otra cosa que no sean las yemas de tus dedos. Si tomas una ducha no permitas que el agua golpee directamente el tatuaje. Si tomas un baño de tina no sumerjas el tatuaje. Usa jabón antibacterial o un jabón delicado libre de olores, suavizantes de piel u otros añadidos. Soba y enjuaga delicadamente.
4. Después de limpiarlo vierte delicadamente agua fría sobre el tatuaje por un minuto, de esta manera el agua fría cerrará tus poros; esto ayudará a que el tatuaje sane más rápido y sin complicaciones y algunos tatuadores creen que ayuda a fijar el color.
5. Con suavidad seca el tatuaje con una toalla.
6. Cuidadosamente aplica una suave capa de ungüento A y D. No aplicar una capa demasiado gruesa ya que la piel necesita respirar. Cubrir la piel con demasiado ungüento puede ocasionar que se haga demasiada costra e incremente el riesgo de infección. Puedes usar bacitracin u otro libre de loción en la herida, las vitaminas A y D son el bálsamo ideal.
Dependiendo de las indicaciones del tatuador, quizá debas aplicar otro parche. Si fuera así, colócalo muy flojo, no necesitas pegarlo al tatuaje.
7. Por las siguientes dos semanas, cuando te duches o bañes mantén el tatuaje alejado del agua lo más posible, cuando lo laves sólo utiliza la yema de tus dedos, luego cúbrelo secándolo con una toalla suave.
* No lo sobes, rasques, peñisques o frotes, no importa cuánto te pique.
* Por las siguientes dos semanas evita nadar en el mar o piscina; evita también los saunas, jacuzzis o solariums.
* Por las dos siguientes semanas mantente alejado del sol.
Una vez que el tatuaje haya fijado en tu piel, puedes llevar tu vida normal. Siempre deberás usar un fuerte protector solar en tu tatuaje, cuando vayas a salir y demorar una considerable cantidad de tiempo, porque los rayos solares pueden maltratar el tatuaje (actualmente se encuentran en el mercado protectores solares especialmente para tatuajes).
Así como todo tu cuerpo debe conservarse, tu tatuaje también lucirá mejor con los cuidados más apropiados para la piel.
Si después de que el tatuaje está completamente cicatrizado no quedaste contento con la manera en que se ve (si tiene imperfecciones en el color o tiene huecos o las líneas no están bien definidas), ¡regresa a tu tatuador! Los tatuadores deben hacer su mejor trabajo para que tú y los demás puedan estar contentos con los detalles añadidos una vez que éste fije.
Nunca toques el piercing a menos que lo estés limpiando.
Tu reciente perforación quizá te pique, se hinche y segregue un fluido de color o sangre un poquito los primeros días: eso es perfectamente normal.
Remueve las costras con compresas de agua tibia con un algodón o una gasa estéril.
Limpia tu perforación dos veces por día con agua y sal marina (no sal de mesa); no más que eso, pues la excesiva limpieza puede retrasar verdaderamente el proceso de curación. Para esto añade 1/4 de cucharita de sal de mar en una taza de agua tibia y aplica compresas con algodón o gasa.
Usa ropa suelta y suave sobre tu perforación.
En el caso de las perforaciones orales, si fumas, comes o pones cualquier cosa en la boca, enjuaga con un enjuague bucal antibacterial, es mejor si lo diluyes en agua: 50% de enjuague y 50% de agua.
No importa que los primeros cuidados tomen tiempo, debes usar tu joja inicial (a menos que requieras reducir la joya) de 6 a 10 meses antes de que pienses en cambiarla.
Los primeros cuidados quizá tomen unos meses, pero una perforación no está completamente sana hasta pasados un par de años; sé constante.
Aquí algunas aproximaciones del tiempo de curación de algunas perforaciones que realizamos en la tienda:
| Mejillas | 2 a 4 meses |
| Lóbulo de la oreja | 6 semanas a 2 meses |
| Ceja | 6 semanas a 2 meses |
| Frenum | 2 a 6 meses |
| Labret | 6 semanas a 2 meses |
| Pezón | 2 a 6 meses |
| Nostril | 2 meses a 1 año |
| Cartílago de la oreja | 2 meses a 1 año |
| Septum | 6 semanas a 2 meses |
| Lengua | 1 mes a 6 semanas |